Interverción en el Congreso Nacional de Catequesis

[VEM 16.02.10] A continuación presentamos la intervención de Lic. Pedro Pablo Quintero responsable de VE Multimedios en el Congreso Nacional de Catequesis organizado en la ciudad de Lima por la Conferencia Episcopal Peruana, la disertación sobre el papel del Catequista ante los Medios de Comunicación Social fue antelada por Monseñor Norberto Strogman, Obispo de Chosica y Mons. Gerardo Antón Zerdin, OFM Obispo Vicario Apostólico de San Ramón, selva peruana.


“NO TENER MIEDO A EVANGELIZAR
LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN”

Resumen: La actual cultura está enraizada en las comunicaciones sociales marcadas por lo digital. Esta realidad exige descubrir y usar las herramientas más modernas para desplegar una apasionada evangelización en este ámbito sin complejos ni temores. Asimismo, esta evangelización debe buscar el corazón de todos aquellos que de alguna forma trabajan en estos medios digitales, como también el concretar iniciativas de gran envergadura que presenten el rostro de Cristo a las personas insertadas en estos medios y puedan escuchar su Palabra de Vida y Esperanza.

MEDIO TECNOLOGIZADO

«Un observador poco atento puede constatar fácilmente que en nuestro tiempo, gracias a las más modernas tecnologías, tiene lugar una auténtica revolución en el ámbito de las comunicaciones sociales, de las que la Iglesia está tomando cada vez más responsable conciencia. Estas tecnologías hacen posible una comunicación veloz y penetrante, con una capacidad para compartir ideas y opiniones; facilitan adquirir informaciones y noticias de manera personal y accesible a todos», señaló el Santo Padre Benedicto XVI.
También como indicaron los Obispos en Aparecida: «La mayoría de los medios masivos de comunicación nos presentan nuevas imágenes, atractivas y llenas de fantasía, que aunque todas saben que no pueden mostrar el sentido unitario de todos los factores de la realidad, ofrecen al menos el consuelo de ser transmitidas en tiempo real, en vivo y en directo con actualidad»…«Muchas veces la información transmitida por los medios solo nos distrae» .


«Los medios de comunicación han invadido todos los espacios y todas las conversaciones, introduciéndose también en la intimidad del hogar» .
Es así, que vivimos hoy en una cultura marcada por los medios de comunicación cada vez más digitales, globalizados, tecnologizados y con una creciente idea irracional que afirma la no necesidad de la ética y que niegan la relevancia de la dimensión sobrenatural de la persona.
Incluso podemos hablar de una ideología tecnocrática, como la llamó S.S. Pablo VI en la Octogesima adveniens en 1971. Hoy está haciéndose particularmente palpable esta ideología que tiene la ilusión de confiar el desarrollo sólo a la técnica.


Por esta realidad, los medios de comunicación necesitan con más urgencia ser catequizados: la televisión, Internet, la radio, las comunicaciones móviles, la prensa. La catequesis a los medios de comunicación no puede estar lejos de la agenda de cada catequista, se trata de avanzar con prudencia tanto a título personal como de manera comunitaria, coordinada y orquestadamente.


Recordemos lo que escribió de Juan Pablo II: «sólo cuando se vea el rostro [de Cristo] y se oiga su voz el mundo conocerá la Buena Nueva de nuestra redención… Y esto es lo que convertirá Internet (y hago extensivo a todos los medios de comunicación) en un espacio auténticamente humano, puesto que si no hay lugar para Cristo, tampoco hay lugar para el hombre» .

LLAMADO A EVANGELIZAR

Durante el discurso inaugural de Aparecida el Papa llamó a todos en virtud del bautismo a ser discípulos y misioneros de Jesucristo… y enfatizó: “en el campo de la catequesis, «no hay que limitarse sólo a las homilías, conferencias, cursos de Biblia o teología, sino que sea ha de recurrir también a los medios de comunicación: prensa, radio, televisión, sitios de Internet, foros y tantos otros sistemas para comunicar eficazmente el mensaje de Cristo a un gran número de personas».


Asimismo los Obispos en Aparecida insistieron en incluir en los planes pastorales la actuación en conjunto de las personas que componen los medios de comunicación, mencionando a comunicadores, presentadores, periodistas, productores de información ; pues todas estas personas necesitan conocer a Cristo; quizás si ustedes no les dan a conocer al Señor Jesús, tal vez ellos nunca lleguen a tener respuestas profundas sobre el sentido último de sus vidas, o muchos continuarán siendo católicos de nombre; requieren de alguien que les comunique la experiencia viva de conocer a Cristo; y por el testimonio y anuncio confíen en abrirle el corazón a Dios.
Llamo la atención también sobre la indispensable catequesis que requieren los operarios técnicos de los medios de comunicación católicos, a veces se puede figurar que solo por ósmosis van a cambiar sus vidas por el hecho de trabajar en un medio católico.

Estamos ante una doble tarea:

a. Por un lado recurrir a los medios de comunicación para la catequesis, como la publicación en periódicos de notas catequéticas, noticias de las actividades realizadas; sostener una fluida comunicación con periodistas y locutores; asistir a las radios y canales de televisión a convocar a los eventos organizados. Elaborar de manera cada vez más profesional audíos y videos para difundirlos por Internet; enviados también a los diversos medios; crear sitios de Internet, blogs, espacios en las redes sociales, participar en las principales páginas de la región, tener todos estos medios al alcance de la mano.

b. Y por otro lado se trata de catequizar a las personas que trabajan en los medios. Es importante elaborar planes con metas concretas pues se trata de personas con nombre y apellido. No podemos decir simplemente a-priori que estas personas son todas anti-católicas; pues siendo verdad que algunas personas dentro de los medios son anti-valores, anti-iglesia, anti-vida, no son todos y una inmensa mayoría; dentro de los medios ven con buenos ojos a la caridad y solidaridad de Iglesia; la respectan por ejemplos de vida santa y a pesar de tanto secularismo, han sido muchos preparados para la primera comunión, confirmación o matrimonio por la Iglesia; y ello puede ser un elemento muy positivo de apertura y acogida a la tarea catequética. Entonces hay que buscar sin temor a esas personas que laboran día a día en los medios de comunicación; hay que buscar a las personas de los más importantes medios, dialogar, compartir y generar una amistad que tenga un alto elemento catequético.
Hoy con la tecnología todos estos contactos pueden estar cercanos y a disposición; siento atendidos y felicitados en las fechas importantes de sus vidas, como su cumpleaños o aniversarios. Para ello, las redes sociales brindan una gran utilidad al respecto.

EL CATEQUISTA Y SU APORTE A LOS MEDIOS DE COMUNCACIÓN SOCIAL
¿Y que tiene un catequista para ofrecerle al mundo digital? ¿No son estos medios de comunicación autónomos?
Lo primero y esencial es que el catequista porta a Cristo por el bautismo. Y el “mundo de los medios de comunicación” está conformado por personas no solo por maquinas, o antenas repetidoras, o cámaras, micrófonos, o computadoras, ni tampoco por procesos ni entes sin conciencia, ni libertad, sino que está formado por seres humanos creados por el Amor de Dios, que tienen hambre y sed de Dios y desde lo más profundo reclaman a Cristo.

El catequista porta a Cristo, por lo tanto es un hombre consagrado a Dios desde el bautismo; y si brinda un testimonio coherente puede hacer palpable y visible el Amor Dios; expresar también en su vida que Dios existe, que está cerca, que Dios es bueno.
Es así, que la identidad y la misión del catequista debe ser vivida en la verdad; no se trata de ser otro en los medios o en el mundo digital; no se trata de tener tampoco un avatar, otro rostro, otro rol u otro perfil; se trata de expresar la propia vida de fe en detalles como las fotos, los videos, animaciones, blogs, sitios web, opiniones, participación en TV, en las radios, pues estas son “ocasiones inéditas de diálogo e instrumentos útiles para la evangelización y la catequesis.”

El aporte del catequista al mundo de las comunicaciones sociales no solo es ser modelo de uso moral y recto de éstos, sino que está llamado a participar activa y creativamente desde la óptica del Evangelio. Por ejemplo –e insisto- no solo se trata de leer un diario por Internet, sino comentar, aportar al diario, escribir, votar, ser un reporte más que informa y comunica sus tareas catequéticas.

La participación en los medios es como subirse al techo de la azotea a predicar el Evangelio, pues el mensaje puede llegar a muchos más y se requiere conocer el lenguaje y los modos de cada medio cada vez con más profesionalismo al máximo de las posibilidad y capacidades del momento. No hay que tener miedo a opinar, comentar, hablar en los medios con la debida prudencia y recta preparación centrados en la fe; pero lanzarse a marcar presencia participativa con una conciencia responsable no hablando en nombre de la Iglesia, sino dando testimonio y un aporte personal que siendo único es siempre muy valioso.

Un elemento que trae el uso de estas herramientas de las comunicaciones digitales en la catequesis y en la vida del catequista es el recordar que la misión es Universal, Católica, para todos en todas partes; pues estos medios de suyo rompen las barreras territoriales, como puede ser una parroquia o en una determinada ámbito catequético, pueden abrir la mente y el corazón a la misión evangelizadora con una visión universal.

INFO-ETICA
«Es indispensable que los medios defiendan celosamente a la persona y respeten plenamente su dignidad. Más de uno piensa que es necesaria una “infoética”, así como existe la bioética en el campo de la medicina y de la investigación científica sobre la vida» señaló S.S. Benedicto XVI hace unos años. Pues hoy los medios de comunicación insertados en el mundo digital requieren de vivir una autentica info-ética y el catequista puede ser un agente motor que con un recto discernimiento en el uso ético de los medios brinde una celosa defensa de la dignidad de la persona.
Recordemos que las comunicaciones son medios, no son él fin en sí mismo, además “lo técnicamente posible, no es siempre lo éticamente razonable”.

Pues tenemos ahora el acceso a información ilimitada, a medios de comunicación globales que rompen los limites de espacio y tiempo, que puede poner en discontinuidad la propia historia con otras múltiples consecuencias en el plano espiritual, psicológico, social, incluso físico de la persona.

La recepción y envío de imágenes, sonidos y textos desde cualquier lugar a cualquier lugar también afectan la conciencia de la persona, el creciente número de jóvenes que tienen una diversidad de roles en juegos o sitios de Internet, van marcando su vida con visiones superficiales y hedonistas; entretenidos por lo pasajero, sin un asidero fuerte en la propia identidad. Todo este fluir de contenidos, sin una fuerte autocrítica, sin una voz catequética; puede llevar cada vez más a la evasión y fuga de la propia la responsabilidad de vivir en coherencia; esta realidad no esta ausente del catequista que puede afectarlo en su propio interior.

Se requiere por tanto un compromiso continuo de conversión y evangelización, para que el mundo digital no se trague al catequista o diluya en el mar de datos el mensaje que porta; es así, muy relevante y conveniente elaborar entorno a estos medios una info-ética tanto en términos sencillos como más complejos; hablándoles así desde la centralidad de la persona a los medios ateos o agnósticos con un transfondo catequético y evangelizador.

CONCLUSIÓN.
¡No tengáis miedo a las nuevas tecnologías!, ya que están “entre las cosas maravillosas” –“Inter mirifica”– que Dios ha puesto a nuestra disposición para descubrir, usar, dar a conocer la verdad, incluso la verdad sobre nuestra dignidad y nuestro destino de hijos suyos, herederos del Reino eterno.

 

Lic. Pedro Pablo Quintero López
Fecha: 10 de febrero de 2010.