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Para los medios de comunicación, el consumidor, es decir la audiencia, constituye su cliente directo, y su conocimiento es inexcusable para confeccionar un producto de éxito; para los publicitarios que trabajan en el anunciante, agencias o centrales, en empresas de comunicación comercial, conocer esa audiencia significa localizar a los clientes actuales y potenciales, a los que llegar con sus anuncios.
Una medición fiable de la audiencia y una investigación rigurosa sobre la composición de ésta son los cimientos que soportan los actuales medios de comunicación y la actividad publicitaria. Y la mejor garantía de que la medición sea fiable y la investigación rigurosa no es otra que la participación de todos los agentes de la industria.
AIMC, en su actual estructura, nació en 1988, aunque la cooperación entre las compañías que la constituyen se inició mucho antes, hace más de 30 años, cuando se descubrió que en solitario nunca se llegaría a ahondar lo suficiente en el conocimiento de la audiencia.
Por un lado, por la disponibilidad de recursos, conscientes de que cada uno, con sus medios individuales, no podía aspirar a emprender estudios e investigaciones a escala nacional, dado el coste de los mismos. Por otro lado porque mejor sería prever la posible parcialidad: por separado siempre se obtendría una visión fragmentada y sesgada. Cada uno podría proporcionar su verdad, pero si el objetivo era disponer en España de un mapa de consumo de medios riguroso y real, sólo había una fórmula para conseguirlo: lograr el concurso y la involucración de todas las partes: medios, anunciantes y agencias y centrales.
Y además, hay otro factor importante, y así lo han entendido todos los países desarrollados, que aconseja la unión: es necesario el consenso de todas las partes implicadas para que los datos obtenidos sean válidos y aceptados por todos. El consenso posibilita la existencia de una unidad de medida.
AIMC ha adoptado la estructura que mejores resultados ha demostrado en la mayor parte de los países desarrollados que cuentan con unos medios de comunicación sólidos: la de asociación sin ánimo de lucro y autogobernada por sus miembros. Se autofinancia principalmente mediante las cuotas de los asociados.
Las empresas que están asociadas a AIMC actualmente se distribuyen entre los dos grandes grupos que se consideran en la asociación: Estamento 1, que integra a los anunciantes, las agencias de publicidad, las centrales y los consultores y asesores, y Estamento 2, donde se agrupan los medios de comunicación y los exclusivistas. Todas las empresas sin excepción cuentan con un representante con voz y voto en la Asamblea General, órgano supremo de la asociación y quien elige, por votación directa, a la Junta Directiva y a la Comisión Técnica.
Nuestro sistema de gobierno atestigua el espíritu democrático que preside AIMC. Son los asociados quienes deciden el rumbo y quienes controlan su seguimiento y lo hacen a través de tres órganos:
La Asamblea General, se reúne una vez al año en sesión ordinaria y es la encargada, además de elegir a los órganos de gobierno, de aprobar los presupuestos, los planes de actuación y la gestión.
La Junta Directiva o gestora y ejecutora de los acuerdos de la asamblea, está formada por diez vocales, cinco de cada estamento, y un presidente ejecutivo.
La Comisión Técnica, el órgano asesor de la Junta Directiva, supervisa los trabajos de investigación que emprende AIMC y propone innovaciones y mejoras. De sus diez miembros, ocho están elegidos por la Asamblea –cuatro de cada estamento- y dos están nombrados por la Junta Directiva.
La estructura permanente de AIMC la compone el equipo ejecutivo, nueve profesionales contratados para las tres áreas que se contemplan: directiva, técnica y administrativa.
Fuente: http://www.aimc.ese |